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Espectáculos y festivales de magia

Eventos en julio 2026

lunes martes miércoles jueves viernes sábado domingo

18:00: Espectáculo de magia en Valderrama (Burgos).


29 de junio de 2026

Espectáculo de magia para todos los públicos.

Valderrama (Partido de la Sierra en Tobalina)
30 de junio de 2026
1 de julio de 2026
2 de julio de 2026
3 de julio de 2026
4 de julio de 2026
5 de julio de 2026
6 de julio de 2026
7 de julio de 2026

12:00: Espectáculo para evento empresarial en León


8 de julio de 2026

19:00: Espectáculo en Valladolid para todos los públicos


9 de julio de 2026

10 de julio de 2026
11 de julio de 2026
12 de julio de 2026

18:00: Espectáculo en Zamora para todos los públicos


13 de julio de 2026

20:00: Espectáculo en Guadalajara para todos los públicos


14 de julio de 2026

22:00: Espectáculo en Ciudad Real para todos los públicos


15 de julio de 2026

16 de julio de 2026

12:00: Espectáculo para evento empresarial en Madrid


17 de julio de 2026

22:00: Espectáculo para todos los públicos en Orense


18 de julio de 2026

19 de julio de 2026

19:00: Espectáculo para evento empresarial en Gijón


20 de julio de 2026

21 de julio de 2026
22 de julio de 2026
23 de julio de 2026
24 de julio de 2026
25 de julio de 2026

16:00: Espectáculo para todos los públicos en Lugo


26 de julio de 2026

27 de julio de 2026
28 de julio de 2026
29 de julio de 2026

20:00: Espectáculo para todos los públicos en Zamora.


30 de julio de 2026

31 de julio de 2026

17:30: Espectáculo de magia para todos los públicos en Madrid.


1 de agosto de 2026

2 de agosto de 2026

José Armas en el periódico El Comercio bajo el titular «Asturias nada tiene que envidiar al Caribe»

Recibe José Armas (Oviedo, 1985) recién inmunizado contra la covid en su estudio, una capilla sixtina de la magia que es oficina y también sala de ensayo, donde vive, trabaja y guarda sus artilugios de mago. Todo tipo de espadas, incluidas varias catanas, animales, explosivos, máquinas, baúles, cajas misteriosas… también una camisa de fuerza. Cuando no está trabajando, está maquinando, aunque la buena mesa asturiana -se declara carnívoro («El chuletón es lo que más me gusta de este mundo»), mago e hipnotista- y la «poca marcha que nos deja Barbón disfrutar» por Oviedo y Gijón también encuentran acomodo en su agenda veraniega. Y sobre su profunda mirada, y contra los rumores que corren por ahí, quiere dejar algo claro: «No me pinto la raya del ojo».

Está preparando dos proyectos, potentes y ambiciosos, con vistas al día en el que acabe la limitación de aforos y asegura que desde 2003, cuando hizo la selectividad, solo ha tenido «cinco semanas de vacaciones, en años diferentes. Y las que he cogido me voy con el ordenador y el móvil. Mientras estoy en la playa, voy hablando por teléfono», reconoce. Este año no tiene nada previsto. «Con todo lo que tengo que hacer, marcharme me crea ansiedad», asegura. Hiperactivo como pocos, dice que en nueve años «que yo recuerde, me he sentado cuatro veces en el sofá de casa. Un par de veces para ver programas en los que me habían entrevistado, otro par de veces a ver una peli».

 
 

Así que este verano, más allá de salir a cenar y tomar algo siempre que pueda después de trabajar, se apuntará a algún plan puntual que le propongan. «No me privo: si un día quiero ir a la playa, pues voy, o me voy a surfear con unos amigos». Y lo tiene claro. «Si me tocase el Euromillón, haría lo mismo que ahora. No tengo que dedicarme a la informática, que es lo que estudié y aborrezco. Vivo de mi hobby, de hacer lo que me gusta. Soy todo un privilegiado», celebra. «Lo haría gratis».

Cuando viaja por España o por el extranjero, siempre aprovecha para conocer los sitios que visita. «Voy habitualmente a Madrid, y siempre pongo las reuniones de jueves y lunes, para poder aprovechar el fin de semana», apunta. Y cuando domine lo de teletransportarse, está en ello, «viajaré a Egipto, allí me podría pasar meses, pues me encanta todo lo relacionado con la arqueología. También podría irme al Caribe o Cancún, pero Asturias, Canarias o Baleares no tienen nada que envidiar a esos lugares, así que tampoco me parece necesario irme demasiado lejos».

Aunque ya no pasará las navidades currando en el Jovellanos -su festival ha sido retirado de la programación- «el epicentro de mi verano es Gijón», cuenta. Lejos quedan aquellos veranos infantiles en Ibias, en casa de su abuela paterna. «Desde que murió mi padre, no he vuelto. Iba con él y ahora no me sale. También pasaba un mes o mes y pico en Almuñécar con mis padres y mis dos hermanos, pero desde que empezó lo de la magia y la universidad, nada es lo mismo».

 

 

 

 

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